VISITAS CON SABOR: LA RUTA DEL ACEITE

En La Sària Turisme siempre hemos apostado por realizar visitas guiadas diferentes y originales. Queremos que en nuestras rutas se pueda disfrutar con los cinco sentidos y que nuestros clientes se vayan a casa con un buen sabor de boca. Ayer lo conseguimos con la ruta del aceite que realizamos en Muro d’Alcoi. Aprovechando que en una de sus pedanías, Setla de Nunyes, estaban celebrando la Fireta de l’Oli realizamos una ruta temática que nos llevó de Muro a Setla recorriendo caminos entre campos de olivos centenarios. 

Este sábado (21 de abril) el aceite volverá a ser uno de los protagonistas de la ruta gastronómica que hemos preparado en Ontinyent. Se puede decir que en La Sària Turisme siempre hemos tenido predilección por el que es uno de nuestros mayores tesoros. Es innegable nuestra vinculación con Quatretonda y su famosa almazara, “l’almàssera del uelo Domigo”. En nuestros casi 15 años de vida se pueden contar por miles las personas que han visitada una de las pocas almazaras tradicionales que quedan en nuestras comarcas. Además, la tía Carmen siempre nos tiene preparada una rebanada de pan con aceite que deleita nuestro paladar. El aceite también  es uno de los protagonistas de las rutas histórico-gastronómicas que estamos realizando en Oropesa del Mar. Nuestra compañera Alicia está dejando maravillados a todos los asistentes con una visita guiada que repasa toda nuestra historia a través de los alimentos que las diferentes culturas y civilizaciones que han pasado por nuestras tierras nos han ido dejando.

Hablar del aceite es hacerlo de los fenicios, ya que fue este pueblo quien desde Asia Menor introdujo el cultivo de olivos por todo el Mediterráneo hace unos 3600 años. Los fenicios llegaron a nuestras costas alrededor del año 1050 AC, trayendo con ellos los primeros olivos. Si su introducción se la debemos a los fenicios su expansión se la tenemos que agradecer a los romanos, cuando a partir de sus guerras con los cartagineses por el control del Mediterráneo llegan a la península y llevan a cabo un proceso de conquista y romanización. Para favorecer la aparición de asentamientos y ofrecerle un sustento a los nuevos pobladores se extendió el cultivo de olivos, convirtiéndose junto a los cereales en la base de la economía de las villas romanas. Con la invasión islámica del siglo VIII se introdujeron nuevas especies de olivos y como herencia nos han quedado las palabras aceituna o aceite, que provienen del árabe.

El aceite y los olivos siempre han estado ligados a la mitología. Según la mitología griega, el primer olivo surgió de la disputa entre dos dioses: Atenea y Poseidón. Cuenta la leyenda que una nueva ciudad sería dedicada a la divinidad que le entregase el regalo más preciado. Poseidón, el dios de los mares quebró su tridente en la roca y de ella salió un precioso caballo. Atenea, clavó su lanza en la tierra y apareció un olivo. Atenea resultó vencedora, convirtiéndose en protectora de la nueva ciudad: Atenas. Todavía hoy se puede ver un olivo en la entrada de la Acrópolis. Además, la primera antorcha olímpica se hizo a partir de una rama de olivo y a los vencedores de las olimpiadas se les entregaba una corona hecha con ramas de olivo.

La Biblia también habla del simbolismo del aceite y los olivos. Una paloma blanca le entregó a Noe una rama de olivo indicándole el fin del diluvio universal y siendo interpretada como una señal de la paz que iba a llegar. Todavía hoy en día sigue siendo el símbolo de la paz. También a Moisés Dios le explica como ungir a su pueblo con aceite. Durante siglos, reyes y sacerdotes han sido ungidos con aceite.

Si quieres conocer más secretos y historias sobre el aceite y sobretodo probar los mejores aceites de nuestras comarcas no te puedes perder nuestras visitas guiadas! La próxima será este sábado en Ontinyent! #déjateguiar

 

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