EL REAL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA

Vall digna per a un monestir de la vostra religió…

Vall digna!

Diàleg entre Jaume II el Just y Fray Boronat de Vila Seca

Este breve diálogo seguramente sea uno de los más importantes de la historia del Reino de Valencia. Según cuenta la leyenda, a la vuelta de las campañas contra los musulmanes en Alicante y Murcial el rey Jaume II se quedó prendado con la belleza y fertilidad de estas tierras y así se lo hizo saber a su capellán, el abad del monasterio cistercense de Santes Creus. Así se iniciaba la historia de uno de nuestro monasterios más importantes, el Real Monasterio de Santa Maria de la Valldigna (Simat de la Valldigna).

Por él pasaron personajes tan importantes como Rodrigo de Borja, el futuro Papa Alejandro VI, que llegó a ser abad del monasterio y impulsó la construcción de la Sala Capitular del siglo XV que todavía hoy podemos contemplar. El monasterio de la Valldigna alcanzó un gran poder e influencia, llegando a controlar hasta cinco millas mar adentro, como se puede observar en su escudo (una torre bañada por las olas del mar).

La historia del monasterio (y la vida monacal) se trucaron de golpe a principios del siglo XIX. Dos fechas serían las que marcaran el final de una vida de más de cinco siglos: los acontecimientos de 1811 y 1835. Hay que señalar que a lo largo de su historia el monasterio se sobrepuso a dos terremotos importantes que destruyeron parte de sus estancias (1396 y 1644), al saqueo durante las Germanías o a la Invasión Francesa en 1812. Pero como comentabamos, su final llegó a principios del siglo XIX. Las Cortes de Cádiz decretaron en 1811 la abolición de los privilegios de las órdenes religiosas y la Desamortización de Mendizabal (1835) supuso la estocada final para el monasterio.

A partir de este momento el monasterio quedó abandonado a su suerte, produciéndose de las devastaciones más importantes que ha sufrido el patrimonio valenciano en los últimos tiempos. En poco tiempo el monasterio queda prácticamente en ruinas, ya que su interior se utilizará a partir de este momento como establo, como campo de naranjas e incluso entra dentro del recinto maquinaria pesada o se usan explosivos en su interior.

Pero una de las cosas que más llama la atención es que muchas de sus partes fueron vendidas a particulares! Como si de un juguete para niños se tratase algunas de sus partes fueron desmontadas y terminaron muy lejos de la Valldigna. Hay dos ejemplos muy significativos de esto: la Fuente de los Tritones y el los arcos del claustro alto del Palacio del Abad.

Si alguién ha visitado recientemente al monasterio lo primero que se habrá encontrado al cruzar la Puerta Real o «Portal Nou» es una fuente, la fuente de los tritones. Esta fuente del siglo XVIII, realizada principalmente en mármol rosa de la cantera del Buscarró, fue comprada en 1852 por el Ayuntamiendo de Valencia, que la instaló frende al Palacio de Benicarló, el palacio de los Borja en Valencia y actual sede de las Cortes Valencianas. Pero esta no ha sido su única ubicación en Valencia, ya que a principios del siglo XX fue desmontada y trasladada hasta los jardines de Viveros. Desde el 2005 se puede volver a verla en el monasterio, aunque no en el mismo emplazamiento en el que se instaló en el siglo XVIII.

Más curiosa es la historia de los arcos del claustro alto del Palacio del Abad, ya que viajaron un poco más lejos que la fuente. El Palacio del Abad, fue mandado construir por Arnau de Saranyó en el siglo XIV, aunque sufriría varas ampliaciones hasta el siglo XVIII. El sobreclaustro fue desmontado piueza a pieza y trasladado hasta Torrelodones (Madrid) en los años veinte para formar parte de la residencia de José María del Palacio (Conde de las Almenas). Esta finca, conocida como «El Canto del Pico» llegó a ser residencia de descanso del dictador Francisco Franco pero con el paso de los años fue prácticamente abandonada, hasta que la Generalitat Valenciana compró el sobreclaustro por un millón de euros, siendo repuesto en su lugar original.

Si quieres visitar el Real Monasterio de Santa María de la Valldigna y conocer muchas más historias interesantes sobre él no lo dudes, La Sària Turisme somos tus guías!

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