Qué es el Rewilding: Leopardos en Fontanars

lasaria leones leones europeos en el arte paleolítico

A mitad de 2014 se descubrió casualmente un esqueleto con un cráneo de grandes colmillos en la sima de Joan Guitón, Fontanars dels Alforins. Ni más ni menos que un leopardo, que paseaba por la zona hace miles de años y accidentalmente cayó a la sima, muriendo y dejando sus restos conservados durante milenios.

¿Pero qué hacía allí un leopardo? Pues lo mismo que hienas, leones, caballos o rinocerontes, pastar y cazar en los fértiles campos dels Alforins, al interior entre Valencia y Alicante.

Esto puede sorprender a muchos, pero Europa compartió durante milenios la fauna africana, que cruzaba el mediterráneo por Palestina y Turquía, y a veces por Gibraltar. Hemos de pensar que en ocasiones el mar bajó muchísimo de nivel por ejemplo, en la época de glaciaciones cuando el agua del planeta queda ‘atrapada’ en los casquetes en forma de hielo, y deja de circular, y el nivel del mar desciende. Lo contrario ocurre ahora justamente por causa del calentamiento global y el derretimiento de los polos. Así que los animales cruzaban tranquilamente de un lado a otro, y se adaptaban a los nuevos espacios más fríos que África con por ejemplo, más pelo. Así tenemos elefantes con pelo (mamuts), rinocerontes lanudos y otros animales adaptados al frio. Aquí, sin embargo, estábamos en un punto intermedio, ni el calor africano, ni el frio de la taiga, y las hienas, leones y leopardos campaban a sus anchas. Y también animales actuales como osos, toros, lobos, caballos, enzebros (burros salvajes), ciervos, corzos, cabras monteses..

Como veis, convivían animales habituales hoy en la península como ciervos, cabras o lobos con hienas, leones o rinocerontes. Todos eran propios y autóctonos. Pero ¿qué paso con los más grandes, por qué desaparecieron? Lo que pasó fue.. el hombre.

De hecho hay una viva discusión por averiguar qué hizo desaparecer a algunas especies concretas y otras no. Muchos científicos dan razones ambientales pero otros se decantan por la acción humana.  Una teoría dice que en África, animales y humanos evolucionaron juntos, de hecho venimos de allí. Por eso, los animales se adaptaron o aprendieron a temer al hombre y huir de él. Pero en Europa la llegada de humanos fue súbita. Llegan a la península hace 40.000 años y empiezan a cazar tanto a presas como a grandes competidores como leones, hienas etc. hasta su exterminio, del que no hace tanto. De hecho, autores griegos citan estas especies en Europa, podríamos hablar de hace sólo 3.000 años o menos que aún teníamos leones, cuando aquí estábamos en la edad del bronce del que aún tenemos tantos poblados. E incluso los íberos los describen en esculturas, hace sólo 2500 años, sea por verlos o por su recuerdo.

Otras especies son aún más recientes; los bisontes y castores se exterminaron del norte del país hace 1000 años, en la edad media, como toros salvajes o uros. Los asnos cebrados o encebros en el s. XVI, y el bucardo hace sólo unos años.

Pero si las extinguimos nosotros, ¿no sería lícito recuperarlas? Aquí aparece el Rewilding.

Rewilding se podría traducir como re-naturalización, recuperación de las condiciones originales, entendiendo que el ecosistema es un puzzle o maquinaria que sólo funciona bien y se sostiene con todas sus piezas. Si falta un depredador por ejemplo, aumentan los herbívoros, que aumentan la presión sobre las plantas, que desaparecen.. Parece exagerado pero todo está conectado y cada vez se comprende más. El Rewilding se ha convertido en un movimiento internacional, muy ambicioso, no se trata solo de preservar pequeños parques naturales aislados como islas o parques temáticos, sino de recuperarlo todo, todo. Claro está que, hoy es sólo una teoría, pero muy potente y los movimientos ambientales van en esa dirección. El pistoletazo fue hace años, con la recuperación del lobo extinguido en Estados Unidos y traído en concreto a Yellowstone. Hubo muchos miedos pero tras la introducción, este famoso parque cambió drásticamente. Se corrigieron muchos desequilibrios, muchos animales recuperaron su instinto de huida y supervivencia, se limitaron naturalmente poblaciones de herbívoros demasiado grandes que habían de cazarse a tiros.. el parque ganó autenticidad y empezó a gestionarse solo como debe ser, como hace la naturaleza.

Tras esto, movimientos y responsables ambientales empezaron a reintroducir especies desaparecidas. Hay una tendencia ‘soft’ más realista que ya se está materializando, con la reintroducción de especies extinguidas en zonas concretas, como la suelta de cabras montesas en Francia, de las que tenían sólo pinturas rupestres. O reintroducción de osos o marmotas en pirineos, o del castor en los afluentes del Ebro, proyectos ya en curso. O bisontes en Palencia (en cercado..).

Hay una segunda tendencia que es sólo teórica, la de la reintroducción total. En esta, si se documenta la existencia de pongamos el caso, leones, hienas y leopardos en una zona, deberíamos reponerlos ya que nosotros los extinguimos. Esta tendencia es sólo sobre el papel porque obvia que estos espacios están hoy humanizados. Pero la teoría es que, si hubiese grandes espacios sin gente, también se deberían introducir estas especies.

Hay una tercera tendencia que es curiosamente a la vez realista y muy radical, aunque parezca de ciencia ficción. Cuando se planteó la tendencia rewilding, los científicos empezaron a preguntarse en serio si sería posible recuperar especies extintas. No hablamos de parque jurásico sino de algo más sencillo, a partir de lo que tenemos. Por ejemplo, los enormes uros se extinguieron pero tenemos sus descendientes, las razas bovinas actuales, toros y vacas domesticados. Si se fueron seleccionando para hacerlos más pequeños y manejables, se puede hacer al revés, seleccionarlos para volver a hacerlos enormes y salvajes, como la raza original. También con los caballos pero a la inversa, porque las razas salvajes eran pequeñas y agrestes. No es tan difícil, y de hecho ya se está haciendo. Lo segundo es establecer grandes extensiones naturales deshabitadas y soltar toda esta fauna, lo que se llama a veces un ‘parque pleistocénico’ donde convivan toros salvajes, bisontes, caballos, con ciervos, cabras montesas lobos y fauna actual.

Por último, hay un par de proyectos aún más increíbles en curso, que no se sabe si podrán llevarse a cabo. En Siberia se han preservado bajo el hielo restos de mamuts y rinocerontes lanudos, especies que convivieron con los humanos. Se está investigando recuperar células preservadas de estas especies y clonarlas. Y de ahí, a revivir estos animales. Y esto no es ficción, es un intento real, se consiga o no.

En todo caso el movimiento por crear parques naturales ya está desfasado, ahora se lleva el ‘rewilding’, estableciendo grandes áreas deshabitadas y devolviéndoselas a la naturaleza tal como fue. Si queréis saber más, podéis consultar:

http://www.rewildingeurope.com/

http://www.uicn.es/oldsite/content/view/524/32/lang,spanish/

http://rewilding.org/rewildit/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *